ELECTRODOMÉSTICOS: MÁS COMPETENCIA, PRECIOS A LA BAJA Y MÁRGENES CADA VEZ MENORES
La entrada de productos foráneos y el exceso de oferta obligan a las empresas a repensar sus modelos de negocio, mientras crece la preocupación por el futuro del empleo.
La crisis que atraviesa el sector de electrodomésticos en la Argentina, marcada por los recientes problemas financieros de fabricantes como Peabody y Electra, volvió a poner en foco las dificultades que enfrenta la industria frente a la apertura de importaciones, la caída del consumo y la presión sobre los márgenes de rentabilidad.
En ese contexto, el director comercial de Cetrogar, Juan Manuel Almeida, analizó la situación del mercado y explicó cómo el nuevo escenario obliga a las empresas a modificar sus modelos de negocio.
Según el directivo, el cambio en las condiciones económicas y comerciales alteró la forma en que las compañías gestionan sus inventarios, financiamiento y estrategias de venta, en un mercado donde la competencia se intensificó y la rentabilidad se redujo.
Diagnóstico general del sector
Almeida sostuvo que muchas empresas enfrentan hoy un escenario completamente distinto al que predominaba en años de alta inflación, cuando el manejo de inventarios y el financiamiento permitían sostener márgenes más amplios. "Los modelos de gestión anteriores, donde los flujos de caja variaban con períodos de inflación, hoy no sirven", explicó.
En ese contexto, indicó que el negocio exige una adaptación rápida. "La rentabilidad es mucho más chica y cualquier error pesa más dentro de la estructura de una compañía", afirmó. Para el directivo, el desafío pasa por reconfigurar el modelo operativo, mejorar la eficiencia y asumir que el mercado se mueve ahora con márgenes más ajustados.
Importaciones y competencia
El directivo también remarcó que la apertura de importaciones modificó el equilibrio del mercado. Durante años, explicó, muchas empresas se vieron obligadas a producir localmente porque existían restricciones para importar determinados productos o líneas.
Hoy el escenario es distinto. "Antes el que tenía el poder era la oferta; ahora el poder de negociación lo tiene la demanda", sostuvo. Según detalló, la mayor disponibilidad de productos importados amplió la oferta y presiona los precios a la baja, obligando a fabricantes y distribuidores a negociar condiciones más exigentes.
Mercado y precios
Almeida señaló que en algunas categorías el ingreso masivo de marcas generó una saturación del mercado. Como ejemplo, mencionó el caso de las freidoras de aire, donde numerosas empresas importaron productos de nuevas marcas.
"El mercado se llenó de productos, y cuando se abrió la importación, los precios empezaron a desplomarse", explicó. Esa situación obliga a muchas compañías a liquidar stock para sostener la rotación, lo que reduce aún más la rentabilidad y aumenta los riesgos financieros para quienes se endeudaron para financiar importaciones.

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