Escuchar artículo

Desde las primeras horas de la mañana, familias enteras comenzaron a llegar desde distintos puntos de la región. Algunos arribaron en vehículos, otros a caballo y muchos caminando, para participar de una jornada marcada por la espiritualidad, el reencuentro y las costumbres que identifican a las comunidades rurales del Chaco.

 

La celebración comenzó con la Santa Misa, oficiada por el padre Roberto, de la parroquia de Machagai, quien además presidió el bautismo de un niño, uno de los momentos más emotivos de la jornada. Luego tuvo lugar la tradicional procesión por el camino vecinal “Papa Francisco”, donde la imagen de Nuestra Señora de la Consolata fue acompañada por las vírgenes de Caacupé e Itatí.

 

La escena reflejaba la esencia de la vida rural: hombres, mujeres y niños avanzando entre rezos y cánticos, mientras las cabalgatas escoltaban a las imágenes religiosas por los caminos de tierra de la colonia. A cada paso se mezclaban las muestras de devoción, las promesas cumplidas y los agradecimientos silenciosos.

 

“Muchos vienen a pedir, otros a agradecer, pero todos llegan con fe”, comentaron vecinos que acompañaron la procesión.

 

La convocatoria reunió a integrantes de las comunidades de La Lola, San Isidro, Lote 8, localidades vecinas y descendientes de antiguos pobladores que regresaron especialmente para compartir la celebración junto a sus familias.

 

Tradición, música y sabores del campo

 

Finalizados los actos religiosos, la fiesta continuó con una amplia programación artística y cultural. El escenario se llenó de chamamé y folclore con la participación de destacados artistas como Coquimarola, Trío Formosa, Grupo Anhelado y el cierre musical a cargo de La Morocha, que hizo bailar al público hasta entrada la noche.

 

El deporte también tuvo su espacio con campeonatos de fútbol y competencias de penales entre equipos de la región, generando momentos de camaradería y sana competencia.

 

Mientras tanto, el aroma del asado a la estaca y a la parrilla invadía el predio. La comisión organizadora ofreció servicio de cantina y buffet, donde no faltaron los choripanes, las comidas típicas y los tradicionales pastelitos hojaldrados que acompañaron la jornada festiva.

 

Una fiesta construida entre todos

 

Desde la organización destacaron el trabajo conjunto de instituciones y vecinos para concretar una nueva edición de la fiesta patronal.

 

Agradecieron especialmente la colaboración del Municipio de Machagai, la Pastoral de Laguna Blanca (Formosa), la Policía del Chaco por el operativo de seguridad, el Consorcio N.º 15 de Villa Rural La Tambora, el Municipio de Quitilipi y a toda la comunidad que acompañó la celebración.

 

“Es una suma de voluntades de mucha gente. Queremos seguir realizando esta maravillosa fiesta cada 20 de junio porque nos permite encontrarnos, fortalecer los vínculos y sostener nuestras tradiciones”, expresaron integrantes de la comisión organizadora en diálogo con Cadena Los Ángeles 100.3 MHz.

 

La jornada dejó mucho más que una celebración religiosa. Fue una muestra viva de la identidad del interior chaqueño, donde la fe, la familia, la cultura y las raíces continúan siendo el punto de encuentro de generaciones enteras que, año tras año, vuelven a La Tambora para mantener viva una historia que se resiste al paso del tiempo.

Autor:

Fuente: cadena los Ángeles