PAMPA DEL INFIERNO: LA CADENA CAPRINA CHAQUEÑA DA UN NUEVO PASO CON EXPORTACIÓN Y VALOR AGREGADO
La producción caprina del Chaco vuelve a mostrar señales concretas de crecimiento. En el frigorífico de Pampa del Infierno continúa la faena destinada a la exportación y, en paralelo, se abre un nuevo capítulo: el aprovechamiento de los cueros caprinos para generar valor agregado en origen y llegar a mercados internacionales.
El proceso reúne a productores, empresarios, emprendedores y funcionarios provinciales, con una meta común: que la cadena caprina no termine en la carne, sino que permita aprovechar también sus subproductos y generar más trabajo en el territorio.
UN PRIMER EMBARQUE DE CUEROS HACIA CHINA
Ariel Palacios, de Ovechas S.A.S., confirmó la presencia de un cliente chino interesado en los cueros caprinos chaqueños y destacó la importancia del primer embarque.
“Sería la primera exportación de cueros de cabra salados de Argentina, y en este caso con un destino como el de China”, afirmó.
Palacios explicó que un contenedor puede transportar 20.000 cueros y que, con volúmenes de faena de entre 400, 800 y hasta 1.200 animales por semana, existe una oferta significativa de materia prima.
El objetivo, sin embargo, va más allá del cuero salado: “El objetivo que tenemos con él es ver la posibilidad de mandar el producto manufacturado acá local”, señaló.
El primer embarque será mayoritariamente de cuero salado, aunque también incluirá partidas de cuero curtido como muestra. La intención es demostrar que una parte de ese proceso puede realizarse en el propio Chaco.
DEL CUERO CHAQUEÑO A LA MARROQUINERÍA
En Pampa del Infierno también se mostraron productos elaborados artesanalmente a partir del cuero caprino: carteras, bolsos, materas y otros artículos de marroquinería.
Palacios valoró la calidad alcanzada, aunque planteó el desafío que aparece por delante: pasar de una producción artesanal a una escala mayor.
“El problema es el tamaño y el volumen”, explicó, señalando que para procesar entre 2.000 y 3.000 cueros por semana será necesario mecanizar o industrializar parte del proceso, manteniendo las características naturales del producto.
CHINA YA MIRA EL PRODUCTO CHAQUEÑO
En este proceso también tuvo un papel central Luis Gauweloose, representante de la firma comercializadora vinculada a la exportación hacia China, quien llegó a Pampa del Infierno para inspeccionar los cueros y los productos terminados.
Su tarea fue evaluar aspectos como la humedad, la resistencia del pelo, el proceso de salado y la calidad y resistencia de los cueros curtidos.
Además, confirmó que se enviarán muestras de productos de marroquinería chaqueña para intentar incorporarlos al mercado chino.
“Para mí es satisfactorio, la verdad que es un orgullo ver que hay gente que hace cosas diferenciadas en el país, que se preocupa por salir adelante”, expresó Gauweloose.
“LAS OPORTUNIDADES QUE SE GENERAN EN NUESTRA PROVINCIA”
La subsecretaria de Ganadería del Chaco, Mariela Kasco, destacó que el proceso representa una nueva oportunidad para los productores y emprendedores.
Confirmó que se prevé un contenedor de cueros caprinos salados con destino al exterior y puso en valor la incorporación de emprendimientos chaqueños que trabajan el curtido artesanal y la marroquinería.
“Lo que uno quiere significar es, como dice nuestro gobernador, las oportunidades que se generan en nuestra provincia”, sostuvo.
Kasco también remarcó que el desafío será avanzar hacia una escala semiindustrial sin perder el carácter natural y artesanal del producto.
Y dejó una definición que resume el espíritu de la jornada: “Vale el esfuerzo”, en referencia al trabajo cotidiano de los productores chaqueños.
La funcionaria destacó además el acompañamiento técnico y productivo de PROGANO y el funcionamiento del frigorífico como parte de una cadena que puede generar nuevas oportunidades económicas.
UNA CADENA QUE BUSCA CRECER
La apuesta es que la producción caprina pueda generar ingresos en cada uno de sus eslabones: desde el productor que cría el animal, pasando por la faena y la comercialización de la carne, hasta el aprovechamiento de los cueros, las vísceras, las astas y otros subproductos.
El desafío es transformar una actividad histórica y cultural del interior chaqueño en una cadena productiva sustentable, capaz de generar empleo, capacitación, valor agregado y mercados.
Y allí aparece una idea que atraviesa todos los testimonios: el progreso no se construye de un día para otro. Se construye con productores que siguen trabajando, con capacitación, con inversión, con empresas que apuestan, con emprendedores que agregan valor y con políticas que acompañan.
Desde Pampa del Infierno, la producción caprina chaqueña vuelve a demostrar que el esfuerzo del campo puede convertirse en oportunidades, trabajo y productos chaqueños capaces de cruzar las fronteras.
Como resumió Mariela Kasco: “Se trabajó mucho, mucho andar, mucho hablar, mucha reunión y se puede, por supuesto que se puede. Es el Chaco que se está transformando”.



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