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En el oficialismo empiezan a admitir que el clima político cambió. Durante meses, La Libertad Avanza transitó las sesiones del Senado sin sobresaltos, con socios que optaban por el silencio o acompañaban sin hacer ruido. Esa calma se quebró en los últimos encuentros: voces aliadas comenzaron a reclamarle al oficialismo que avance con una agenda que hasta ahora solo enuncia.

El temario de la última sesión incluía pliegos judiciales y acuerdos internacionales, con los votos ya asegurados. El trámite parecía sencillo hasta que la senadora de Despierta Chubut, Edith Terenzi, pidió un tratamiento preferencial para el proyecto de Ficha Limpia, por fuera de la reforma electoral que impulsa la Casa Rosada y que no registra avances desde hace semanas. El planteo obligó a Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario, a responder de inmediato para no quedar expuesta.

Bullrich confirmó que el oficialismo retomará el debate en dos semanas e incorporará también los proyectos de Ficha Limpia. "Eso es un compromiso, lo podemos votar, pero tienen mi palabra", dijo la senadora. El anuncio generó gestos entre legisladores de otros bloques: un grupo de radicales se reunió de inmediato alrededor de Eduardo Vischi, jefe de la bancada de la UCR y senador por Corrientes, hasta que la presidenta del cuerpo, Victoria Villarruel, debió interrumpir la sesión y pedirles que continuaran la conversación fuera del recinto.

En los bloques leen la respuesta de Bullrich como un gesto defensivo más que como un cambio de fondo. La lectura extendida es que la titular del bloque libertario buscó evitar que se instalara la idea de que LLA no quiere debatir Ficha Limpia —algo que ya ocurrió en Diputados—, antes que reflejar una modificación real en el escenario de negociación. "Ofrecieron colectoras y no funcionó, ahora no hay nada nuevo", resumió un senador dialoguista. Desde el oficialismo, una fuente autorizada matizó el alcance del anuncio: "Todavía no lo están discutiendo centralmente".

Al cierre de la sesión, Bullrich sostuvo que le resulta indistinto hablar de "eliminación o suspensión" de las PASO, ya que el debate real pasa por el costo del sistema. Esa definición abre una puerta para el PRO y la UCR, que venían impulsando esa vía intermedia.

El problema es que ese camino intermedio ya no despierta el mismo consenso que antes. Mauricio Macri no está dispuesto a facilitarle el escenario electoral al Gobierno sin un acuerdo previo con el mundo libertario, algo que por ahora no se vislumbra. "Fueron dos salidas, pero no hubo ni un beso, quedaron en hablar", graficó en tono informal una fuente del PRO al tanto de las conversaciones.

El otro frente de resistencia son los gobernadores que ya proyectan adelantar sus elecciones. Las PASO facilitan el escenario a los espacios con candidato único y obligan al resto a afrontar campañas más largas y costosas. Casi 20 provincias tienen mandatarios que buscarán la reelección, ninguno del espacio libertario, lo que reduce los incentivos para acompañar una reforma que, tal como está planteada, los perjudicaría.

El eje central de la iniciativa sigue siendo el mismo desde que se presentó: la eliminación de las PASO y la implementación de Ficha Limpia. La discusión permanece frenada por falta de consenso entre los aliados y, por el momento, todo indica que el escenario continuará sin variantes.

Autor: admin