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Mientras tanto, a unos pocos kilómetros, en el denso bosque del Parque Nacional El Impenetrable, tapires, osos hormigueros y aguará guazús comienzan a dejarse ver a orillas del río y a lo largo de los senderos.

 

Del lado chaqueño, el monte es espeso y vibrante; del lado formoseño, predominan el agua, las palmeras, los emblemáticos «champales» y la avifauna. Ambos paisajes conviven en perfecta armonía, como si el agua y el monte se hubieran aliado para crear un escenario de otro mundo.

 

El Bañado es un auténtico paraíso para los amantes de la observación de aves. Más de 300 especies —entre residentes y migratorias— encuentran allí alimento y cobijo, destacándose el jabirú, la espátula rosada, garzas y el carpintero negro. Además, es habitual avistar yacarés negros, carpinchos, lobitos de río y curiyús, la boa constrictora típica de la región.

 

En El Impenetrable, en cambio, el agua cede protagonismo al monte seco y al monte húmedo, dominado por algarrobos, quebrachos y palos santos. Entre sus senderos se pueden asomar pecaríes, osos hormigueros y, con algo de suerte, la silueta majestuosa de un yaguareté o un tatú carreta.

 

Julián Orué es originario de Las Lomitas, la localidad más cercana al Bañado La Estrella. En 2019 impulsó su emprendimiento, Turismo Bañado La Estrella, con el objetivo de dar a conocer una de las Siete Maravillas Naturales de Argentina.

 

Desde el 2025, un servicio de lanchas para cruzar el río Bermejo, permite conectar ambos destinos con una navegación de 40 minutos, que une el puerto San Jorge del parque nacional con “La Toma” en la costa del lado formoseño. Esta permite a los visitantes, coordinando con antelación, la posibilidad de conocer ambos destinos en un solo viaje.

 

«El turismo crece año a año, y desde que se habilitó la conexión en lancha con el parque nacional, cada vez más viajeros eligen combinar ambos destinos” explica Julián.

 

Entre las experiencias más demandadas en el Bañado, son los paseos al amanecer: «El amanecer es fascinante: navegamos en canoa a botador mientras aclara. En medio del silencio, interrumpido solo por el murmullo del agua y el remo, los pájaros anuncian el nuevo día mientras la luz del sol confirma el inicio del día». La oferta turística incluye también gastronomía regional con desayunos y almuerzos típicos, así como visitas a la comunidad originaria Pilagá para conocer su cultura, aprender sobre sus técnicas artesanales y adquirir sus trabajos.

 

En el Parque Nacional El Impenetrable se encuentra el camping La Fidelidad, punto de partida para recorrer circuitos como el Sendero de la Selva o el Pozo de Yacarés, donde es común avistar monos carayá, corzuelas y una enorme variedad de reptiles. Desde el propio camping se organizan excursiones en lancha por el río Bermejo.

 

«Los turistas se van maravillados con la naturaleza virgen», concluye Orué. «Lo que más valoran es lo salvaje e indómito del paisaje. Quedan impactados al ver la flora y la fauna en su estado más puro, sumado a la inmensa paz que transmite el lugar».

 

@turismo_banado_la_estrella

Autor:

Fuente: cadena los Ángeles