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El Reino Unido salió a responderle a Javier Milei después de su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, en el que el mandatario argentino calificó a Malvinas como "una causa nacional" y criticó al organismo por, según sus palabras, "mirar para otro lado" ante el reclamo argentino. La respuesta llegó a través de un comunicado publicado en redes sociales por la representación británica ante la ONU .

 

El texto británico -que se refiere al archipiélago como Falkland Islands- sostiene que el Reino Unido "no tiene ninguna duda sobre su soberanía" sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, así como sobre las zonas marítimas circundantes. El comunicado pone el eje en el "derecho de autodeterminación de los isleños", que -afirman- está consagrado en la Carta de la ONU y en los pactos internacionales de derechos humanos, y sostiene que "los isleños tienen tanto derecho a determinar su condición política (...) como cualquier otro pueblo".

 

Según el documento, las resoluciones de la ONU que Argentina invoca regularmente para reclamar negociaciones de soberanía "no modifican ni diluyen la obligación de las naciones de respetar el derecho jurídicamente vinculante de autodeterminación". El texto acusa además a la Argentina de tener un comportamiento "totalmente incompatible con los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas" al buscar activamente espacios internacionales para sostener su reclamo de soberanía.

 

El comunicado recuerda el referéndum de 2013, en el que -con una participación del 92%- el 99,8% de los isleños votó por mantener el estatus de territorio de ultramar del Reino Unido, en una consulta supervisada por observadores de Canadá, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Uruguay, Chile y Brasil.

 

En el tramo más sensible del texto, referido directamente al conflicto por las licencias petroleras, el Reino Unido defendió "el derecho de los isleños a desarrollar sus recursos naturales" como parte de su autodeterminación, y calificó la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas como "una actividad comercial legítima", regulada por la legislación del Gobierno isleño en conformidad con la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar. Remarcó además que "la legislación interna argentina no se aplica a las Islas Malvinas".

 

El comunicado cierra calificando los intentos argentinos de sancionar a empresas vinculadas a la explotación petrolera en el archipiélago como "un intento totalmente inaceptable de ejercer jurisdicción extraterritorial", sin sustento en el derecho internacional, y que además "obstaculizan los negocios globales" y resultan "incompatibles con el libre comercio".

 

La respuesta se conoce horas después de que trascendiera que el Reino Unido prorrogó por cinco años las licencias petroleras vigentes en Malvinas, en medio de la escalada diplomática que llevó a la Cancillería argentina a presentar días atrás una protesta formal contra Londres.

Autor: admin