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El Gobierno nacional encara este martes una jornada de reuniones con un objetivo central: destrabar la eliminación o suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Es una de las prioridades legislativas de la Casa Rosada, pero todavía no reúne los votos necesarios en el Congreso. Si no hay acuerdos antes del cierre del período ordinario, su tratamiento podría pasar a sesiones extraordinarias.

La mesa política del oficialismo se reunirá a las 13 en Casa Rosada para revisar el estado de las negociaciones parlamentarias. Después, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y su primo y armador nacional, Eduardo "Lule" Menem, recibirán a Cristian Ritondo y Fernando de Andreis, representantes del PRO. Será el primer encuentro formal desde el 24 de septiembre, tras varias semanas de diferencias por los cambios en discapacidad, la coordinación parlamentaria y el armado electoral de cara a 2027.

La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, no viajó con Javier Milei a España y se quedó en Buenos Aires para seguir de cerca las negociaciones. En la mesa política también estarán la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el asesor presidencial Santiago Caputo; el ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández.

Trabado en el Senado

El proyecto está frenado en la Cámara alta. Bullrich espera que se fijen nuevos plazos para retomar el diálogo con los otros bloques. También aguarda que Santilli le confirme si cuenta con el respaldo explícito de los gobernadores, decisivos para que la medida avance.

El jefe de Gabinete dio algunos pasos en ese sentido durante la Argentina Week en París. Allí reunió a doce gobernadores y al jefe de Gobierno porteño, entre ellos Leandro Zdero, de Chaco, y Juan Pablo Valdés, de Corrientes, para intentar cerrar los acuerdos electorales que no había logrado en Buenos Aires. Sin embargo, las desconfianzas persisten y las conversaciones con las provincias todavía no se tradujeron en apoyos concretos.

Según trascendió, la mesa política aún no definió un cronograma para la aprobación. Tiempo atrás, la meta era sancionar la reforma entre fines de octubre y principios de noviembre. "No sé si es solo por la falta de votos, entre nosotros también hay divergencias en el timing para los cierres", admitió uno de sus integrantes.

La alternativa del verano

En los niveles más altos del Ejecutivo ganó fuerza la idea de dejar el debate para el verano. Así, el Gobierno tendría más tiempo para las negociaciones electorales y podría concentrarse en otros proyectos pendientes. El cálculo sería esperar a que se confirmen los acuerdos con aliados para obtener el mejor resultado posible para La Libertad Avanza. "Además, nosotros vamos a estar más competitivos entrando el año electoral. Igual, todo esto es la foto de hoy y cualquier cosa puede terminar ocurriendo", señalaron en el entorno de Karina Milei.

Ese camino obligaría a convocar a sesiones extraordinarias, una opción que la cúpula libertaria resistía hace apenas unos días, cuando apostaba a aprobar todos sus proyectos este año. Por eso, el primer paso será determinar si existen los apoyos para una eliminación definitiva o si habrá que aceptar una suspensión limitada a las elecciones de 2027.

Santilli está entre los más optimistas: en los últimos días aseguró que la reforma electoral será aprobada. Pero la estrategia tiene límites. Los bloques que la semana pasada impidieron que la oposición consiguiera quórum para tratar la derogación del DNU 70/2023 mantienen reparos sobre distintos puntos de la agenda oficial.

El PRO es uno de ellos. El partido que fundó Mauricio Macri insiste en que las primarias sean optativas, solo para las fuerzas que necesiten resolver sus internas, sin eliminarlas ni suspenderlas. La postura se acerca a la propuesta que había presentado en el Senado el radical correntino Eduardo Vischi. "Vamos a ir al encuentro con una variedad amplia de temas a discutir", anticiparon cerca de Ritondo y De Andreis.

Mientras algunos sostienen que todavía hay tiempo para eliminar las PASO, otros sectores del oficialismo reconocen que el margen se achica y que las prioridades cambiaron.

El rechazo del peronismo

Desde la oposición, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, cuestionó la intención de eliminar o suspender las primarias. Sostuvo que el objetivo del Gobierno es impedir que la oposición se organice frente a una eventual reelección de Milei.

En la Casa Rosada la lectura es otra. Repiten que las PASO no les "quitan el sueño" y que el resultado del Presidente en las próximas elecciones dependerá sobre todo de la economía y la gestión. Aun así, consideran que eliminarlas evitaría un calendario con múltiples votaciones y reduciría costos.

La mega sesión del miércoles

La discusión coincide con la sesión que La Libertad Avanza convocó para este miércoles en Diputados. Con el Presidente en el exterior, el oficialismo buscará ordenar su agenda legislativa, blindar el DNU 70 y consolidar acuerdos con los sectores que necesitará más adelante para las PASO y el Presupuesto 2027.

El temario incluye el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, con un capítulo que restituye límites a la venta de tierras rurales a extranjeros. Con ese cambio, el Gobierno busca dejar sin efecto el artículo del decreto que había eliminado esas restricciones y preservar el resto de la norma. También figuran los proyectos oficiales sobre discapacidad y endeudamiento familiar, y la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que amplía las sanciones por la explotación no autorizada de recursos naturales en Malvinas y otros territorios del Atlántico Sur. En el oficialismo estiman que el debate podría extenderse al menos 22 horas.

Autor: admin

Fuente: noticiero9