EL INSTITUTO DE CULTURA DESTACÓ EL ROL ESTRATÉGICO DEL PERIODISMO EN LA DIFUSIÓN CULTURAL
INTA, INTI Y VENG: LA MOTOSIERRA SOBRE LOS ORGANISMOS CIENTÃFICOS ARGENTINOS
El Instituto Argentino de TecnologÃa Industrial (INTA) es una institución clave para el desarrollo agropecuario del paÃs. Sus aportes tecnológicos permitieron avances fundamentales en la producción de arroz, hortalizas, carne, vino y yerba mate, entre otros productos.
Sin embargo, este organismo enfrenta ahora una grave crisis debido a recortes impulsados por el ministro Federico Sturzenegger, quien cuestiona su utilidad sin reconocer su impacto en la economÃa nacional.
El INTA tiene una estructura única: mitad estatal, mitad privada. Su directorio está compuesto por representantes del gobierno, entidades agrarias y académicas. Esta combinación permite polÃticas a largo plazo, alineadas con las necesidades reales del sector productivo. Pero el gobierno busca modificar esta gobernanza, reduciendo el número de integrantes del directorio y eliminando la participación académica, lo que pondrÃa al organismo bajo control exclusivo del Ejecutivo.
Además de cambios en la dirección, se planea despedir a 1500 empleados y vender miles de hectáreas de campos de ensayo. El presupuesto del INTA para 2025 es de 223.000 millones de pesos, un monto que representa solo el 2,3% de las retenciones al agro, mientras genera ingresos anuales estimados de entre 20 y 40 mil millones de dólares. A pesar de esto, se argumenta que gasta demasiado en salarios, algo que Ariel Pereda, director del INTA, desmiente: "En 2022, nuestra proporción fue de 75/25 (sueldos/funcionamiento), pero contamos con financiamiento externo que eleva nuestro margen operativo real a una relación saludable de 70/30".
El INTA no solo es eficiente, sino también transparente: no tiene registros de corrupción ni observaciones de la AuditorÃa General de la Nación. Además, sus investigadores son reconocidos internacionalmente, como el virólogo Humberto Debat, quien trabajó en el monitoreo de variantes del SARS-CoV-2 y en el estudio de plagas agrÃcolas. Para Debat, los recortes afectan más que la infraestructura cientÃfica: "No se trata solo de laboratorios o proyectos paralizados; se trata de romper la vocación de quienes dedicamos la vida a hacer ciencia pública".
Otro organismo amenazado es el Instituto Nacional de TecnologÃa Industrial (INTI), creado en 1957 para apoyar a la industria argentina. Es lÃder regional en metrologÃa, calibrando instrumentos esenciales para el comercio y la seguridad. En los últimos años ha perdido casi un tercio de su personal por jubilaciones no reemplazadas y retiros voluntarios.
El INTI también corre el riesgo de perder su autonomÃa si se aprueba el decreto que lo centralizarÃa bajo el Ministerio de EconomÃa. Esto afectarÃa su capacidad de generar recursos propios, firmar convenios internacionales y proteger patentes. Yamila Mathon, funcionaria del INTI, explica: "Somos responsables de certificar productos desde alimentos hasta ascensores. Si desapareciera el INTI, toda la población se verÃa afectada".
La crisis también alcanza al espacio. VENG, empresa ligada a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), encargada de satélites y lanzaderas, enfrenta despidos y parálisis de proyectos. Entre ellos están los satélites SAOCOM 2 y el cohete Tronador, programas claves para la soberanÃa tecnológica del paÃs. Emiliano Baum, delegado de ATE en Conae, lamenta: "Estamos perdiendo décadas de trabajo. El programa espacial argentino está paralizado y los técnicos especializados pierden sus puestos".
El modelo propuesto por el gobierno busca reducir el rol del Estado en ciencia y tecnologÃa, priorizando el sector privado. Pero, como señala Baum, este enfoque no responde a ningún modelo exitoso del mundo: "Ni EEUU ni Europa dejan todo en manos privadas. Acá estamos destruyendo capacidades que tardaremos generaciones en recuperar".
Los recortes no solo afectan a cientÃficos e ingenieros, sino a toda la sociedad argentina. Desde los alimentos que consumimos hasta los estándares de seguridad que nos protegen, dependemos de estos organismos. La ciencia pública tiene un valor técnico, pero sobre todo un papel en la construcción de una nación más justa y soberana.
fm los angeles

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