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EL PARADOR DON ESTEBAN: TRADICIÓN, HOSPITALIDAD Y TURISMO EN EL CORAZÓN DEL IMPENETRABLE
En el paraje La Armonía, dentro del imponente paisaje del Impenetrable chaqueño, Don Esteban y su familia se convirtieron en referentes de un nuevo movimiento que combina identidad local y desarrollo: el turismo rural.
El Parador Don Esteban: tradición, hospitalidad y turismo en el corazón del Impenetrable
En el paraje La Armonía, dentro del imponente paisaje del Impenetrable chaqueño, Don Esteban y su familia se convirtieron en referentes de un nuevo movimiento que combina identidad local y desarrollo: el turismo rural. Nacido y criado en la zona, Don Esteban dedicó gran parte de su vida a la enfermería antes de descubrir, ya jubilado, una nueva vocación como anfitrión de visitantes en su propio hogar.
Desde su parador, construido con materiales tradicionales —paredes de barro, techos de palmas y madera del monte—, recibe cada año a turistas atraídos por la naturaleza, la gastronomía regional y la calidez de su gente. Junto a otros vecinos organizados, ofrece hospedaje y comidas caseras, manteniendo vivas las costumbres que forman parte del patrimonio cultural del norte chaqueño.
El crecimiento del turismo en la zona transformó la vida comunitaria y generó nuevas oportunidades. La reciente llegada de la energía eléctrica marcó un antes y un después: ahora pueden conservar alimentos, mejorar el servicio gastronómico y sostener la actividad durante todo el año.
Con 64 años y una vida entera dedicada a su tierra, Don Esteban valora este presente de cambio. Para él, el turismo no solo representa una fuente de ingreso, sino también una forma de redescubrir el valor de lo propio. “La gente que viene de afuera nos hace ver lo que tenemos. Ellos le dan valor a lo nuestro, y eso nos llena de orgullo”, resume con una sonrisa, mientras el monte chaqueño sigue siendo el gran testigo de su esfuerzo y hospitalidad.



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