Lunes, 08 de junio
GENERALES

PIDIÓ DISCULPAS A GLORIA ROMERO-"ALGO LE ESTABA FALLANDO EN SU CABECITA": MARCELA ACUÑA HABLÓ DE CÉSAR Y SE QUEBRÓ AL RECORDAR EL 2 DE JUNIO

La madre de César Sena amplió su declaración y sostuvo que nunca supo qué ocurrió con Cecilia Strzyzowski. Dijo que "no quiso ver" lo que pasaba y que protegió a su hijo. Aseguró que su hijo atravesaba "una alarma roja" psicológica y se definió como "culpable de no haber notado su estado mental".

Tras su declaraciones inicial, Marcela Acuña, brindó un extenso relato en el turno de las preguntas de la defensa en torno a los hechos del 2 de junio de 2023, día en que la joven fue vista por última vez. Conmovida, reconoció sentirse "culpable de no haber advertido el estado mental" de su hijo César Sena, aunque volvió a negar haber tenido participación en el crimen. "Algo le estaba fallando en su cabecita ", dijo al borde del llanto.

Acuña describió su rutina de aquella mañana, cuando salió hacia el barrio donde realizaban tareas sociales. Contó que su hijo le había pedido dinero, que lo notó "extraño y con rasguños" y que él le explicó que se había "peleado con Cecilia". "Lo abracé y vi que estaba rajuñado. Me dijo que había tenido una discusión, que estaba mal. Le pedí que se quedara, pero se fue", relató. Dijo que en ese momento no imaginó nada grave, aunque le preocupó su actitud. "No estaba bien. Le dije a Emerenciano que César no estaba bien, pero no me dio mucha bolilla. Y decidimos quedarnos en casa ese fin de semana", explicó.

Según su testimonio, más tarde bajó a la planta baja y notó algo inusual en una habitación que usaban como depósito. "Vi una puerta entreabierta, entré y observé un bulto. No vi un cuerpo, no vi una mano ni un dedo. Vi un bulto. Salí espantada", sostuvo. Dijo que luego salió con Emerenciano Sena sin contarle lo que había visto. "Mentiría si digo que vi un cuerpo, porque no lo vi. Pero ese bulto me hizo pensar en mi hijo", agregó.

Acuña afirmó que, al llegar al barrio, le envió un mensaje a Gustavo Obregón —también imputado— para que fuera hasta su casa. "Le dije que vaya y vea qué había pasado. Me respondió con un sticker, nada más. Le pedí a Fabiana que también fuera", recordó. Cuando su defensor le preguntó si había ordenado sacar algo de la casa, contestó: "Le pedí que me saque el problema de encima, lo que sea, pero no sabía qué era. No sabía lo que había pasado”.

Durante la declaración, habló sobre la salud mental de su hijo. Contó que César estaba en tratamiento psicológico y que su médica le había advertido que estaba en "alarma roja". "No le di importancia. Intenté no verlo. Soy culpable de no haberme dado cuenta de lo que le pasaba a mi hijo", afirmó. "Lo veía cambiado, ya no se afeitaba, estaba sucio, y yo le cargaba diciéndole que parecía un vagabundo. Algo le estaba fallando en su cabecita", repitió entre lágrimas.

Uno de los momentos más intensos de su declaración fue cuando reconoció que intentó "proteger"  a César de Emerenciano, ocultándole lo que había ocurrido. "No quise avisarle porque sabía que, si se enteraba, iba a llevarlo a la policía. Yo solo quería que alguien me confirmara si lo que había visto era real", explicó. "Silencié algo que no sé qué ocurrió. Creo que de eso se trata todo esto. Me negué a mí misma", expresó.

En otro tramo, pidió disculpas públicamente. "Le pido perdón a mucha gente que dañé con esto: a mi familia, a mis compañeros, a Emerenciano. A mi hija Paula, a mi nieta Anita. A todos los que se vieron lastimados por esta causa", dijo. "Soy culpable de no haberme dado cuenta, de haber callado, de haber priorizado las movilizaciones y el trabajo antes que a mi hijo. "

Marcela Acuña también cuestionó el accionar de la fiscalía y volvió a hablar de una "condena mediática". "Nos señalaron como monstruos. Yo no sé qué pasó, no vi, no ordené nada. Nunca di ninguna instrucción para que lleven nada al campo. Dicen que soy el cerebro de todo, pero no es así", sostuvo.

Finalmente, se refirió a su vínculo con César y al impacto emocional del proceso: "Mi hijo lloraba y se iba. Nunca me dijo nada. Yo quería que hablara, pero no pude lograrlo. Hoy estoy acá, con 53 años, presa, y sigo sin saber qué pasó. Lo único que sé es que amo a mi hijo y que fallé como madre al no haber visto lo que le estaba pasando".

Cierre de la declaración y nuevo cuarto intermedio:

Al concluir su extensa declaración, Marcela Acuña reconoció entre lágrimas que fue ella quien decidió no entregar a su hijo a la Justicia en los primeros días posteriores al hecho. "Eso también me hago cargo yo, porque no es que no lo quisieron mandar, yo no dejé que lo lleven a César. Yo jamás lo quise, porque tenía miedo que él quede preso", afirmó.

Relató que el 9 de junio, cuando se enteró del operativo en su casa, intentó ingresar sin éxito mientras observaba "un ejército de policías". "Nunca vi algo así, era un operativo enorme, de tres cuadras. Quería entrar a mi casa, pero no me dejaban. Llamé a Fabiana para que consiguiera el número de Capitanich y frene el show, no el allanamiento, sino el show que se estaba montando", explicó. Dijo que su intención era "resguardar" a su hijo y por eso pidió que lo trasladaran a la casa de su hermana, "hasta poder hablar con el fiscal".

Acuña negó haber tenido vínculos personales con el entonces gobernador chaqueño. "No es padrino de César. Fue testigo de nuestro casamiento porque había una huelga en el Registro Civil. Si fuera padrino, no le cortaríamos las calles", señaló. Y agregó: "No entiendo por qué se usó este caso para destituir a un gobierno. Esto era un problema entre mi hijo y su novia, no una cuestión política".

Consultada sobre si pidió a Fabiana González que cambiara su testimonio, respondió que sí: "Creo que sí se lo pedí, estaba desesperada. Me habían amenazado, tenía miedo. No quería que esto siga creciendo". Reconoció además que en su relato hubo contradicciones: "Yo lo relacioné con las heridas que tenía mi hijo a la mañana. Él no me quiso decir lo que pasó y yo tampoco insistí. Lo protegí, y creo que él es quien debe contar la verdad, no yo".

Antes de cerrar, pidió disculpas a las personas que se vieron afectadas por sus actos. "Nos pasó de todo. Este tiempo se está cerrando para nosotros como familia, porque la familia no es el movimiento. Si me equivoqué, pido disculpas. Le pido perdón a Fabiana, que siempre estuvo a mi lado. Y también le pido disculpas a Gloria Romero, porque sé que es una mamá y entiendo su dolor", expresó.

Con la voz quebrada, culminó su testimonio con un pedido: "Esto que me pasó a mí le puede pasar a cualquier madre. Cuando uno miente y encubre, causa más daño. Mis disculpas. Sea cual sea el resultado, lo que sí me queda es una gran tarea: cuidar de mi hijo. Les pido por él. Por él les vuelvo a pedir". Luego, la presidenta del tribunal le indicó que podía retirarse del estrado.

fm los angeles

Fuente: noticiero9
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